Estos días hemos hablado mucho sobre muros, sobre situaciones económicas, sobre empleo, sobre un sin fin de cuestiones que me han permitido llegar a la siguiente conclusión: los seguidores del partido X, dependiendo de su presencia o no presencia en el gobierno están totalmente dispuestos a pensar lo que se les diga que piensen. Son muy pocos los que conservan una capacidad crítica (que no destructiva) que les permita opinar con libertad sobre lo que sucede a su alrededor.
Pero como ya saben que yo no tengo nada que ver con el conformismo quiero señalar a los culpables con el dedo y poner los argumentos sobre la mesa. En este España va bien bis simplemente se han invertido los papeles, ahora son los partidarios del PSOE los que dicen que todo es maravilloso, mientras los seguidores del PP lo ven todo muy negro. Pero lo cierto es que ni unos ni los otros tienen ningún tipo de solución y así lo demuestran en todas y cada una de sus declaraciones que sólo sirven para que ambos se vuelvan a poner en evidencia.
Ayer leía dos interesantes noticias para que los españoles comiencen a salir de su burbuja. La primera de ellas era cómo el BCE avisaba sobre el riesgo de la pobreza en España, un país con más de 4 millones de parados y con una tasa de desempleo juvenil de más del 41%. Pero claro, los que están ahora en el poder dirán que la crisis mundial: bla, bla, bla... y los que hagan de oposición intentaran resaltar los datos, sin proponer ni una sola alternativa para recoger el poder. La segunda de las grandes noticias es que más de 2 millones de españoles son alcohólicos, pero no pasa nada, no hacen falta cambios si no que la gente compre más y así suba el IPC. Grandes cabezas pensantes guían nuestros pasos.
Y saliéndome un poco de los datos objetivos me gustaría señalar la gran hipocresía de nuestro gobierno y del principal partido de la oposición. Ayer se celebró una gran marcha en Madrid por la libertad del pueblo Saharaui, pero no estuvieron allí ninguno de esos grandes defensores de la libertad, que si estaban en Berlín, ni se les espera. El Sáhara seguirá con su propio muro viviendo de limosnas y sin tierra. Un tema menor, vamos, para nuestros genios políticos.
En definitiva, mucha hipocresía, mucho cinismo, demasiada falsedad. No creo que eso sea lo que necesite nuestro país, ni nosotros como ciudadanos, para poder afrontar el futuro con optimismo.
Pero como ya saben que yo no tengo nada que ver con el conformismo quiero señalar a los culpables con el dedo y poner los argumentos sobre la mesa. En este España va bien bis simplemente se han invertido los papeles, ahora son los partidarios del PSOE los que dicen que todo es maravilloso, mientras los seguidores del PP lo ven todo muy negro. Pero lo cierto es que ni unos ni los otros tienen ningún tipo de solución y así lo demuestran en todas y cada una de sus declaraciones que sólo sirven para que ambos se vuelvan a poner en evidencia.
Ayer leía dos interesantes noticias para que los españoles comiencen a salir de su burbuja. La primera de ellas era cómo el BCE avisaba sobre el riesgo de la pobreza en España, un país con más de 4 millones de parados y con una tasa de desempleo juvenil de más del 41%. Pero claro, los que están ahora en el poder dirán que la crisis mundial: bla, bla, bla... y los que hagan de oposición intentaran resaltar los datos, sin proponer ni una sola alternativa para recoger el poder. La segunda de las grandes noticias es que más de 2 millones de españoles son alcohólicos, pero no pasa nada, no hacen falta cambios si no que la gente compre más y así suba el IPC. Grandes cabezas pensantes guían nuestros pasos.
Y saliéndome un poco de los datos objetivos me gustaría señalar la gran hipocresía de nuestro gobierno y del principal partido de la oposición. Ayer se celebró una gran marcha en Madrid por la libertad del pueblo Saharaui, pero no estuvieron allí ninguno de esos grandes defensores de la libertad, que si estaban en Berlín, ni se les espera. El Sáhara seguirá con su propio muro viviendo de limosnas y sin tierra. Un tema menor, vamos, para nuestros genios políticos.
En definitiva, mucha hipocresía, mucho cinismo, demasiada falsedad. No creo que eso sea lo que necesite nuestro país, ni nosotros como ciudadanos, para poder afrontar el futuro con optimismo.





