jueves, 12 de febrero de 2009

El contrato social: Libro Tercero: Capítulo XV




Hoy os quiero dejar un capítulo del libro "El contrato social" de Jean-Jacques Rousseau, el que para muchos es el padre de nuestras actuales democracias europeas. Os lo pongo porque me parece una reflexión muy interesante la que se hace en dicho capítulo y creo que merece la pena perder dos minutos de nuestras vidas en su lectura y debate. Un saludo.


Los diputados o representantes


Tan pronto como el servicio público deja de ser la principal ocupación de los ciudadanos, y que estos quieren servir con su bolsa antes que con su persona, se encuentra ya el estado muy cerca de su ruina. Es preciso ir a la guerra? pagan tropas y se quedan en casa: es preciso ir al consejo? nombran diputados y se quedan en casa. A fuerza de pereza y de dinero, tienen en fin soldados para esclavizar la patria y representantes para venderla.

El bullicio del comercio y de las artes, la interesada codicia de la ganancia, la molicie y el amor a las comodidades son las causas de que se muden en dinero los servicios personales. Se cede una parte del provecho para aumentarle libremente. Dad dinero, y bien pronto tendreis cadenas. La palabra hacienda es una palabra de esclavos, que no se conoce en los estados libres. En estos, los ciudadanos lo hacen todo con sus brazos y nada con dinero; lejos de pagar para eximirse de sus deberes, pagarian para desempeñarlos por sí mismos. Estoy bien lejos de seguir las ideas comúnes; creo que los servicios corporales son menos contrarios a la libertad que las contribuciones.

Cuanto mejor constituido está un estado, tanta mas preferencia tienen en el espíritu de los ciudadanos los negocios públicos que los privados. Y hay también menos negocios de esta clase, porque como la suma de la dicha común proporciona una porción mas considerable a la de cada individuo, no debe buscar tanta en los cuidados particulares. En un estado bien arreglado cada cual corre a las asambleas; bajo un mal gobierno, nadie quiere dar un paso para ir a ellas, porque nadie toma interés en lo que se hace, pues se prevé que la voluntad general no será la que domine, y en fin porque los cuidados domésticos ocupan toda la atencion. Las buenas leyes hacen dictar otras mejores, las malas son seguidas de otras peores. En el momento en que, hablando de los negocios del estado, diga alguno, que me importa?, se ha de contar que el estado está perdido.

La tibieza del amor a la patria, la actividad del interés privado, la inmensidad de los estados, las conquistas, el abuso del gobierno, han hecho imaginar el medio de los diputados o representantes del pueblo en las asambleas de la nacion. Esto es lo que en algunos países se atreven a llamar tercer-estado o bien estado llano. De este modo el interés particular de dos clases ocupa el primero y segúndo puesto, y el interés público el tercero.

La soberanía no puede ser representada, por la misma razón por la que no puede ser enajenada: consiste en la voluntad general, y la voluntad no se representa, porque o es ella misma, o es otra; en esto no hay medio. Luego los diputados del pueblo no son ni pueden ser sus representantes: son tan solo sus comisarios, y no pueden determinar nada definitivamente. Toda ley que el pueblo en persona no haya ratificado es nula, y ni aun puede llamarse ley. El pueblo Inglés cree ser libre, y se engaña; porque tan solo lo es durante la elección de los miembros del parlamento, y luego que estos están elejidos, ya es esclavo, ya no es nada. El uso que hace de su libertad en los cortos momentos en que la posee, merece por cierto que la pierda.

La idea de representantes es moderna, y se deriva del gobierno feudal, de este gobierno inicuo y absurdo, en el que se halla degradada la especie humana y deshonrado el dictado de hombre. En las repúblicas antiguas y aun en las monarquías jamás tuvo el pueblo representantes; esta palabra era desconocida. Es cosa muy particular que en Roma, en donde los tribunos eran tan sagrados, no se haya ni tan solo imaginado que pudiesen usurpar las funciones del pueblo, y que en medio de una muchedumbre tan numerosa no hayan intentado jamás hacer pasar de propia autoridad un solo prebiscito. Sin embargo puede juzgarse de la confusion que causaba a veces la multitud, por lo que sucedió en tiempo de los Gracos, en el cual una parte de los ciudadanos daba su voto desde los tejados.

En donde el derecho y la libertad lo son todo, para nada hay inconvenientes. En este sabio pueblo, todo estaba en su justa medida; dejaba hacer a sus lictores lo que no se hubieran atrevido a hacer sus tribunos; no temia que los lictores quisiesen representarle. Con todo, para explicar de que modo los tribunos le representaban a veces, basta concebir de que modo el gobierno representa al soberano. No siendo la ley otra cosa mas que la declaración de la voluntad general, claro está que en cuanto al poder legislativo el pueblo no puede ser representado; pero puede y debe serlo en cuanto al poder ejecutivo, que no es mas que la fuerza aplicada a la ley. Esto hace conocer que examinando bien las cosas, se encontraria que son muy pocas las naciones que tienen leyes. Sea lo que fuere, es muy cierto que no teniendo los tribunos ninguna parte del poder ejecutivo, nunca pudieron representar al pueblo romano por los derechos de sus cargos, sino solamente usurpando los del senado.

Entre los Griegos, todo lo que el pueblo tenia que hacer, lo hacia por sí mismo; y así continuamente se hallaba reunido en las plazas. Verdad es que vivian en un clima templado, no tenian codicia, los esclavos trabajaban por ellos, y su principal negocio era su libertad. No teniendo las mismas ventajas; como se pueden conservar los mismos derechos? Vuestros climas mas rigurosos, os originan mas necesidades; durante seis meses del año no podeis permanecer en la plaza pública; vuestras lenguas sordas no se dejan oir al aire libre; os dedicais mas a vuestras ganancias que a vuestra libertad, y temeis mucho menos la esclavitud que la miseria.

Pues que! La libertad solo se mantiene con el apoyo de la esclavitud? Puede ser. Los dos escesos se tocan. Todo lo que no está en el orden de la naturaleza tiene sus inconvenientes, y la sociedad civil mucho mas. Hay ciertas situaciones desgraciadas, en las que se puede conservar la libertad sino a espensas de la de los demás, y en las que el ciudadano no puede ser enteramente libre sin que el esclavo sea sumamente esclavo. Tal era la situación de Esparta. Vosotros, pueblos modernos, es verdad que no teneis esclavos, pero lo sois vosotros mismos; pagais su libertad con la vuestra. Por mas que alabeis esta preferencia, yo encuentro en ella mas cobardía que humanidad.

No entiendo por esto que haya de haber esclavos, ni que sea legítimo el derecho de esclavitud, supuesto que he probado lo contrario: indico tan solo los motivos porque los pueblos modernos, que se creen libres, tienen representantes, y hago ver porque razón los pueblos antiguos no los tenian. De todos modos, en el instante en que un pueblo nombra representantes, ya no es libre; deja de existir.

Examinado todo perfectamente, no veo que sea posible ya al soberano conservar entre nosotros el ejercicio de sus derechos, si el estado no es muy pequeño. Pero en este caso, será sojuzgado facilmente? No por cierto. Más adelante haré ver de que suerte se puede reunir el poder esterior de un pueblo grande con la cómoda policía y el buen orden de un pequeño estado.







4 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente deacuerdo con este capítulo. Deja clarisimo que la democracia del PSOE y del PP están caducas y hay que cambiarlas. Y lo dice el padre de la democracia!

John Cornford dijo...

El Contrato Social también dice que:
"el hombre ha nacido libre, y en todas partes está encadenado (...). Como la libertad no es fruto de todos los climas, no está al alcance de todos los pueblos (...). La monarquía conviene (...) a las naciones opulentas; a la aristocracia, a los Estados de mediana riqueza y mediana extensión; la democracia, a los Estados pequeños y pobres (...). Tomando el término en su rigurosa acepción, no ha existido nunca una verdadera democracia ni existirá jamás. Va contra el orden natural que el gran número gobierne y el peq. sea gobernado (...). ¿Cómo una multitud ciega q a menudo no sabe lo q quiere, porque no suele saber lo q es bueno para ella, ejecutaría por sí misma una empresa tan grande cmoo es un sistema de legislación? (...). Si hubiera un pueblo de dioses, se gobernaría democráticamente. Un gobierno tan perfecto no conviene a los hombres". J-J. Rousseau, El contrato social, pp.6,41, 70-71 y 81-83 (de la edición de 1978).

No es por ponerme quisquilloso jeje, pero bueno, en el Contrato social Rousseau dice muchas cosas y en algunas parece contradecir la idea q de él se tiene. Yo la conclusión q extraigo es q algunos (y particularmente la sociedad en la q vivimos) tomó más bien esta última definición y las críticas q hace en la parte q tu has puesto Jose, como "vosotros, pueblos modernos, es verdad q no tenéis esclavos, pero lo sois vosotros mismos; pagáis su libertad con la vuestra" y sobre todo "os dedicáis más a vuestras ganancias q a vuestra libertad, y teméis mucho menos la esclavitud q la miseria". La última me parece perfecta para la sociedad en la q vivimos.

Un saludo Jose, buena idea para la entrada.

Anónimo dijo...

Jose,

Al menos tu sueles contestar a todas las preguntas ( te gusten mas o menos) que los ciudadanos de Laviana te hacemos, y no andas divagando con bonitas palabras pero sin ninguna respuesta, que al fin y al cabo, es lo que nos mueve a participar en estos blogs.

Mi pregunta es, hoy se publica en LNE el etudio de COGERSA sobre recogida mancomunada de la basura, afecta de llevarse a cabo a los cubos que se van a instalar en Laviana?, no sería mejor haber aplazado el soterramiento de los cubos en Barredos ha tener una solución sobre el tema de COGERSA?

Jose, sigue así , dando siempre la cara, para la bueno y lo malo.

Un saludo

JOSE GONZÁLEZ DÍAZ dijo...

Sobre el contrato Social, sin considerar yo a Rousseau padre de la democracia, habría que mirar mucho antes para encontrar a los verdaderos padres de la democracia, si que le considero una persona muy lúcida y sabia, y comparto grandes reflexiones como la participación de los ciudadanos en la vida pública para poder hablar de una verdadera democracia.

Sobre mancomunar la basura, tengo una gran alegría, hace poco estuvimos reunidos con Nacho (actual presidente) y dio su palabra, hoy comienza a trabajar en ello. El nuevo sistema a instalar no tiene porqué dar ningún problema, hay camiones preparados ya para tal sistema que se aplica en otras zonas del país. Es más os comentaré que seremos pioneros pero no los únicos, otros ayuntamientos están atentos a nuestro sistema para ver si siguen o no nuestros pasos.

Hay que dar soluciones reales al tema de la basura y si el proyecto sale bien esta perfectamente puede ser la solución.