domingo, 15 de abril de 2012

A VUELTAS CON LOS PACTOS


Tras nuestra obligada cita con las urnas el pasado 25 de Marzo, nos encontramos con un panorama político realmente feo. Por un lado, la dividida derecha asturiana, que difícilmente puede llegar a un acuerdo, ya que las luchas de sus egos personales están en un estadio superior al futuro de nuestra comunidad. Por otro un partido que busca marcar, con su único diputado, el futuro de nuestra región, que se encuentra, rehén de sus propias palabras, en una encrucijada enorme, ¿a quién apoyar? Siendo conscientes de que si no apoya a nadie podemos vernos forzados a una nueva cita electoral. Y de otro lado el bloque de la supuesta izquierda, y digo supuesta porque cada día tengo presentes las canalladas de un PSOE que lo único que parece buscar es la supervivencia de un sistema bipartidista. 

Pero que cada cual se encargue de su parcela, yo quiero hablar sobre la mía. Y quiero referirme a todo desde el minuto cero. Comenzado porque creo que en nuestra organización, y la base de nuestros votantes en general, comparte que hemos de frenar el paso a los señores del PP o FORO, ya que sabemos que simplemente pueden servir para acelerar las reformas en contra de los trabajadores. Frente a eso queda el PSOE para poder gobernar. Pero ya sabemos de lo que son capaces, que no se arrepienten de lo que hacen, que defienden el sistema, desde su rey, hasta su ley electoral. Vamos, es un partido vendido al poder y al que solo se le pueden arrancar ciertas concesiones con pelea desde la izquierda y remarcándoles sus propias contradicciones. 

Todo ello me conduce a pensar que no hemos de entrar en un gobierno compartido, ya hemos experimentado esos gobiernos compartidos y, a pesar de que en nuestras parcelas han dado buenos resultados, no nos sirven para conseguir cambios globales que permitan cambiar la situación real de las personas. Hemos de arrancar los cambios desde un oposición responsable y dispuesta a responder en la calle a cualquier intento de ataque. Ese es el papel de IU, crecer junto al descontento de la calle, ir junto a las personas indignadas con la  situación hacia cambios    democráticos  y  económicos que vayan devolviendo la felicidad y el control a la ciudadanía.

Esa es mi postura, y pediré, en el seno de mi organización, que se abra un  debate amplio que termine en un referéndum para que todo el mundo pueda expresar su opinión. El debate y la participación son la esencia de la izquierda y lo que nos diferencia de los partidos que sustentan el bipartidismo y el sistema. Ahora toca mover ficha, empujemos entre todos y todas para que así sea.    

lunes, 9 de abril de 2012