sábado, 24 de noviembre de 2012

Desde la distancia



Hace mucho tiempo que no escribo, pero la situación me obliga a volver a hacerlo. Como muchos de vosotros ya sabéis me encuentro fuera del país por motivos de trabajo y todo apunta a que esos mismos motivos me van a obligar a dimitir de mis responsabilidades. Pero eso no hace que deje de mirar con pena la situación política local con un alcalde a la cabeza que cada día que pasa demuestra su incompetencia.

Estos días veo como vuelve a sacar pecho con una nueva subida de impuestos y habla de hacer unos presupuestos. Presupuestos que son su obligación y que solo hace cuando le viene en gana. ¿Se pueden imaginar unas empresa que no hiciera cuentas que trabajase con las del año anterior a ver que tal les va? Me parece un absurdo muy propio de una cabeza poco capacitada para sacar adelante una situación tan compleja como la actual.

No tienen iniciativa, fuera de ciertas actividades de cultura y ocio para el entretenimiento, para poder paliar una falta de recursos desde otra óptica que no sea la subida de impuestos. Pero claro, quizás con  40.000 Euros anuales uno viva por encima de sus posibilidades y no pueda ver realmente que es lo que los tiempos demandan y exigen de una persona con tanta responsabilidad.

Sin duda los votos legitiman esta situación, y no tengo duda de que la pueden seguir legitimando años, pero la triste realidad deja esa legitimidad en los suelos. Me temo que el agujero del ayuntamiento va a terminar por convertirse en un enorme socavon, con nombres y apellidos, gracias a la enorme incapacidad para hacer algo, fuera de regalar los oídos a las personas, que pueda permitir pensar que los cosas pueden mejorar.